Memoria
La envolvente edilicia se concibe como un sistema activo de control ambiental.
A través de filtros, tamices y dobles pieles, regula la entrada de luz natural, reduce la radiación directa y optimiza las condiciones de confort interior.
Esta estrategia permite equilibrar iluminación, eficiencia energética y expresión arquitectónica, integrando tecnología, funcionalidad y diseño en cada nivel del edificio.